miércoles, 1 de febrero de 2012

Todo estaba oscuro y en silencio, la estufa eléctrica desprendía ese pequeño y tranquilizador zumbido, puede que desde siempre, quién sabe. Hacía frío, pero así como estaban, enrollados el uno con el otro, parecía incluso primavera. Ed descansaba su estúpida cabeza sobre el pecho de Olivia, que respiraba despacio para no entorpecer su , probablemente descabellado, sueño. En el patio de luces nació la claridad cuando María encendió la luz del pasillo para irse a cama, pero duró a penas unos segundos; luego, la oscuridad volvió a empaparlo todo de sueños.
Olivia besaba la cara de Ed con dulzura, casi con devoción y veía como su comisura derecha se movía haciendo que le nacieran fugaces sonrisas de bienvenida. En algún momento Ed comenzó a roncar de forma escandalosa, despertándose a ratos con sus propios ronquidos. Olivia reía silenciosa, disfrutando aquellos sonidos como si fuesen música, tarareándolos emocionada como una niña pequeña.
-Estás dormido?- susurró Olivia lentamente, casi con vergüenza, como si eso fuera posible. No hubo más respuesta que un par de ronquidos.-Sabes qué? Comienzo a perder la cabeza contigo, adoro como te ríes, como roncas y veo tus gestos en otras personas y sonrío. Sé que es pronto, pero estás dormido y puedo decirtelo sin que te asustes...asi que Te quiero.- sonrío aliviada al ver que Ed seguía roncando como antes, entre sus brazos.
Puso "Your body is a wonderland" y se quedó tumbada mirando al techo hasta que terminó la canción. Luego, se levanto lentamente, se vistió y cogió sus cosas. Ed abrió los ojos y la miró.
-Me voy. No quería despertarte, sigue durmiendo.
-Te ibas a ir sin darme un beso? Anda, ven- le dijo Ed con esa voz cansada tan suya. Olivia se acercó y lo besó. Sabía a Ron.
-Qué duermas bien!- susurró Olivia al cerrar la puerta, después de aquellas horas a la luz de la estufa eléctrica, dejando guardadas sus palabras en el subconsciente de aquel inconsciente que la volvía loca.
Caminando por la calle, hacia su casa, sonriéndole a los adoquines, Olivia sólo podía pensar "después de una noche así, cualquiera dice que se va a soñar cosas bonitas".



No puedo con tu sonrísa, te juro que me gana de calle a esto de hablar mirándonos a los ojos. Qué no sé que me pasa, que me tienes tonta perdida siendo todavía lunes.
Porque cuando se ríe sólo puedo pensar "qué hijo de puta más guapo"


1 comentario:

Noelia dijo...

Que belleza de texto ;) Seguramente ya te lo habrán dicho mas de una persona, pero creo que tienes un Don y personalmente me encantaría que sacarás un libro, ya que estoy segura que sería la primera en comprarlo ;) me encanta tu manera de escribir y sobre que lo haces ;)