martes, 26 de noviembre de 2013

El Karma debe de ser mujer, porque sólo una mujer podría ser tan puta.


Yo y el Karma hemos estado bebiendo toda la noche y le he pagado mis deudas en copas. No han sido muchas, pero han sido muy caras.
No había nada a lo que abraazarse, ni siquiera tu recuerdo, así que por primera vez en años he dormido sola de verdad. Pero esta mañana amaneció, y no ha sido poco. Las dos horas que he dormido me ha concedido tres minutos nada más despertarme en que no me acordaba de nada, estaba tranquila y no podía pensar.
Y ha sido algo así como el mejor regalo de todos, un cubo de la playa con forma de castillo.



3 comentarios:

SMSC dijo...

Grande ese título. Estoy totalmente de acuerdo contigo, gran texto chica, como siempre :)

Madame Garburn dijo...

Me gusta mucho:)

Carina Altarriba Gonzalez dijo...

A ver si vuelves que por aquí echamos de menos leerte! :)