lunes, 20 de junio de 2011

Hay cosas que me ponen enferma, como lo de moverse por excusas y no por razones, o eso de ver en los estados de la gente "si duele aprieta los dietes y sonríe", o lo de escondernos de lo que somos en máscaras porque nos da miedo dañar al resto siendo nosotros mismos.
Creo que simplemente este tipo de cosas me superan porque sé que un día yo también pensé aquello, porque yo también me escondí de lo que era, porque me moví por excusas y no por razones, y sonreí cuando lo único que quería era tirarme al suelo a llorar.
Algunas de esas personas, pienso, con el tiempo aprenderán a ser reales; pero el resto se pasarán la vida sonriendo cuando quieren llorar, poniendose excusas para seguir con la vida que llevan y escondiendose tras una máscara que odian. Y es triste...

Sé que ser uno mismo cuesta, es moverse por unas leyes que otros no comprenden, es pensar por si mismo y por tanto casi siempre diferente al resto, es renunciar a muchas cosas cómodas como eso de sonreir cuando por dentro piensas "que te jodan", es decir lo que uno siente y que no siempre es educado, es hablar claro aunque te juzguen de suelta. Pero ser tu mismo también te hace libre, te hace feliz...el país de las maravillas no es real, la vida real es admitir que por mucho que no nos guste hay cosas malas y que seguirá habiendolas siempre, pero que podemos luchar contra ello, que podemos mejorarlo, que podemos ser mejores. No es fácil, desde luego es más cómodo ser uno más, pero merece la pena aunque el precio de la excusividad sea duro y tengamos que pagarlo en largimas.
Es un camino dificil y raro, con muchas rutas y piedras del tamaño de un elefante; llegas al final cuando ya has aprendido todo lo que puede enseñarte el camino, y aún así, creeme, nunca sabes si has llegado.


Me he prometido llegar al fondo de mi misma, no sólo ser quien soy, también ser quien siempre he querido ser; sé que ese es el único modo de sentirme cómoda y en paz, sé que cuesta, que no es fácil, sé que me voy a tirar al suelo a ratos y a gritar que no puedo más...pero si algo aprendí de las caídas es que todos somos mucho más fuerte de lo que pensamos y que sólo lo descubrimos cuando nos caemos y aprendemos a levantarnos.



Quizás demasiado personal, pero toda esta mierda me estaba llegando al cerebro.

4 comentarios:

SMSC dijo...

Sabes? Yo también odio este tipo de gente, sobretodo si las conozco y me lo dicen en mi cara, que eso es ley de vida, que las cosas son a´si, pero no se dan cuenta de que son súper inconscientes de que llegan a hacer daño, de que se mueven por la conveniencia. Me da pena escuchar este tipo de cosas, porque la gente no hace, dice y es como tiene que ser, sino como quieren que sean :/
Buena entrada!!

Cindy dijo...

Me ha encantado tu escrito, esta muy majo♥ y tienes mucha razón.

Maria.C dijo...

"Como lo de moverse por excusas y no por razones".

Y lo peor, es que la mayoría de la gente actúa/mos a veces (demasiadas) así.

Kuchepo dijo...

Ahora exploro en la mente de un personaje que ha vivido toda su vida bajo una máscara. Que al término de su vida al quitarla, cae en cuenta que tenía otra puesta.

Seguiré leyéndote.


El jardinero