jueves, 8 de marzo de 2012


He sido tantas cosas en esta vida que podría decirse que me he muerto y reencarnado cada vez que se me calló el alma al suelo y acabo manchada de porquería. Podría decirse que he sido muchas, muy distintas pero iguales; que he tenido dueños pero nunca fui de nadie, que mil correas me atan a la tierra húmeda de este pueblucho marchito y que aún así a veces siento que me elevo y vuelo.
Quiero decir que a menudo he sido una triste marioneta, y otras he jugado yo con otros a mover los hilos de las cosas que no pasan si no las buscas, y que no me arrepiento de nada.
Y es que al final vuelves a ser algo aunque ya lo fueras, vuelves a ser distinta como antes, vuelve a ser igual que siempre; y es que la vida son canciones que se repiten, y se repiten, y se repiten, y a las que tú siempre estás buscándoles sinsentidos.
Ya no está Olivia aquí con ese sin frenos ni normas que se marcaba de lunes a lunes, horario completo sin descanso ni tregua, sin mirar atrás ni a delante, sin pensar en todo o en nada.
Me tiene acojonada esto de llevar viviendo demasiado en el mundo real, porque siento que me estoy acomodando y no estoy hecha para vivir la vida así, de esta manera tan simple. Así que cuando vuelvas espero que estés preparado, porque vamos a jugar en nivel experto la siguiente partida, pero sin más mandos que las manos y el tiempo que nos quede libre.

La vida ya no es poesía, y tenemos que superarlo.

5 comentarios:

Carmen dijo...

Me ha encantado :) y me gustaría saber el por qué de Olivia, creo que ese nombre tienen una historia detrás...
1 saludo!=)

la infame dijo...

precioso!

SMSC dijo...

Buuuaf chica, que intenso. Que final, me has dejado con ganas de más, aunque el texto no inspire a segunda parte. Que buen sabor de boca, me encanta Olivia :)

Mandarina dijo...

La prosa tiene sus cosas buenas ^^ (lo digo por si la vida ya no es poesía)

Mindy dijo...

Me encantaaaa!! Me ha recordado mucho a mí! Enserio esta entrada es fantástica!! ^^
:)
Muchos besos!