miércoles, 14 de noviembre de 2012


Devuélveme las letras que ya no las encuentro nunca, que ya nadie me rescata, que ya queda poco.

Cuando llegué a esta ciudad los árboles eran verdes y el suelo de asfalto, todavía hacía calor y abríamos la ventana al mediodía para se colara lo que quedaba de verano, jadeando.
Ahora todo esta cubierto por moqueta, ya no hay asfalto, ni verano.

Oigo a los pájaros tras la ventana pero no la abro para que entre el sonido por miedo a morir de frio; el vaho se acumula sobre el cristal y yo pinto corazones rotos para sentirme como en casa
El martes trece no ha estado mal, pero llega el miércoles catorce y me dices que te vas a Australia y yo me tumbo en cama e intento respirar mientras me pregunto que se supone que debo sentir ahora, y es que llevo tanto tiempo quieta en medio del sendero que ya no se en cual de las direcciones iba.

Los días son eso que ya no nos pasa igual que antes, un montón de vete tu a saber qué será de nosotros ahora que ya no somos los mismos, ni nosotros, ni mucho menos nosotros mismos.



Hacía mucho que no escribía y creo que hay cosas que se me pudrieron dentro, asi que confío en sacarlas a fuera poco a poco, aunque ahora sean tristes.

1 comentario:

sara noguerol dijo...

muchas gracias por el comentario!
He estado leyendo, y te envio, escribes cosas muy buenas, que a mi no me saldrian! Por cierto una foto de hace varias entradas es de Iria una blogger de Coruña que es un cielo!!!
besos
http://www.lamodanoentiendedeleyes.blogspot.com.es/