jueves, 9 de octubre de 2014



No se escriben historias de amor sobre rolletes de verano, ni se le regala un te quiero al primero que  promete bajarte las estrellas (porque, perdona que os lo diga, cuando dicen estrellas quieren decir bragas). No se regala un beso al primer tío que te dice guapa un sábado por la noche, ni a aquel que te invita a su casa antes que a tomar un café.
Cuando un tío dice que no sabe lo que quiere en realidad es que lo que no quiere es estar contigo, y cuando tienen demasiadas movidas en la cabeza en realidad las movidas tienen tetas y un buen culo.
Cuando alguien te dice que te quiere a los dos días sal corriendo porque esa persona no va a quererte como tú mereces. Y cuando dicen que no quieren hacerte daño, créeme, van a hacértelo y lo saben.

Pero no os engañéis, la culpa es nuestra porque valoramos las cosas equivocadas; nos empeñamos en ser la novia del tío que no quiere tenerla y acabamos siendo la puta de un tío al que sólo le importa que le cojas el teléfono cuando a él le apetezca.

¿Duro? Duro es llamar amor a lo que hay hoy en día.

2 comentarios:

La Infame dijo...

Sincero, directo y contundente... Me has dado en qué pensar
gracias

Forgotten words dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, podría haberse dicho de muchas maneras, pero ninguna tan real, sincera y directa como esta.